El ministro de Fomento, José
Blanco, en su comparecencia en
la Comisión de Fomento del
Congreso de los Diputados del
pasado 19 de mayo, explicó que el objetivo
de estas medidas es recortar para este
año cerca de 3.200 millones de euros, por
lo que se hace necesario "una reprogramación
de la mayoría de las inversiones
que estamos acometiendo reconsiderando
las que no son imprescindibles" y que "con carácter general, todas las actuaciones,
tanto en carreteras como en ferrocarril,
sufrirán un retraso medio de al menos
un año en los plazos de ejecución".
Según el ministro, el ajuste va a tener
consecuencias en el conjunto del territorio,
aunque "seguiremos priorizando el
ferrocarril, en su triple vertiente de alta
velocidad, cercanías y mercancías". También
ha informado de que "con el cuadro
presupuestario actual no se van a cumplir
los objetivos fijados en el PEIT, que vamos
a revisar"´-ha dicho y aboga por
la"utilización al máximo de la capacidad
de las infraestructuras existentes, priorizando
las actuaciones de mantenimiento,
mejora y explotación, frente a las de nueva
construcción".
En su intervención ha informado de la reciente
firma del Plan Extraordinario de
Infraestructuras por el que se establece "un nuevo modelo de financiación de las
obras públicas, abierto y participativo,
que incorpora los criterios de sostenibilidad
y que consagra los análisis coste-beneficio
de las infraestructuras".
Plan de Austeridad
El Ministerio de Fomento prevé un ahorro
de 1.198 millones de euros con el Plan
de Austeridad que se aplicará en el propio
Departamento y en el conjunto de entidades
y empresas adscritas al mismo
durante el periodo 2010-2014.

"Seguiremos priorizando el ferrocarril
en su triple vertiente de alta velocidad
cercanías y mercancías"

En este sentido, el Plan contempla un
ahorro en gastos de personal de 638 millones
de euros, lo que supone una reducción
de un 8’2 por ciento de los que 17’9
millones corresponden al Ministerio (-4
por ciento) y 620 millones al resto de empresas
del Grupo Fomento (-8’5 por ciento).
Se trata de un ahorro adicional al previsto
con el recorte del 5 por ciento en el
sueldo de los funcionarios y del 15 por
ciento en altos cargos, que disminuye en
casi nueve millones de euros el gasto en
personal hasta 2014.
En aplicación del Plan de Austeridad, el
gasto corriente se reducirá también en
este período en 560 millones, lo que representa
una disminución de más de un 8
pro ciento. De ellos, 25’9 millones son del
propio Departamento y 534 de entidades
y empresas dependientes. En porcentaje,
eso supone una reducción del gasto de
un 15 por ciento y un 7'9 por ciento, respectivamente. Este ahorro afecta sobre todo a los gastos
derivados de dietas y viajes y a los de representación,
que se verán reducidos
hasta 2014 en un 20 por ciento.
Rebaja del gasto corriente
Esta política de austeridad y eficiencia no
es nueva en el Ministerio de Fomento. En
lo que se lleva de legislatura el gasto corriente
se ha rebajado hasta ahora en más
de una cuarta parte, principalmente en
gastos de representación y dietas.
José Blanco desde su toma de posesión
puso en marcha una política de reducción
de altos cargos, que comenzó con la supresión
de una secretaría de estado, continuó
con la de 26 puestos directivos en la
empresa pública Renfe y culminó el pasado
viernes con la aprobación del Real Decreto
que modifica la estructura del Ministerio
y que plasma la supresión de dos
direcciones generales, cuatro subdirecciones
generales y dos divisiones.