Actualmente, se está realizando la última fase de las
pruebas técnicas previas a la puesta en servicio, a finales
de diciembre, del primer corredor transfronterizo de
mercancías en ancho internacional, que unirá la Zona
Franca de Barcelona y la frontera francesa.
A lo largo de las últimas semanas, maquinaria específica
de Adif ha realizado diferentes comprobaciones técnicas
para constatar la continuidad de vía y la situación de las
instalaciones de seguridad y comunicaciones, entre las
que destaca el sistema GSM-R. Asimismo, se ha realizado
la auscultación dinámica de la vía y del sistema de
electrificación a lo largo de todo el recorrido.
Todo con el objetivo de verificar los parámetros de
seguridad y fiabilidad tanto de la infraestructura como
de la superestructura, así como de los sistemas de
gestión de tráfico, que estarán gobernados desde el
Centro de Regulación y Control (CRC) de Alta Velocidad
de Zaragoza y el Control de Tráfico Centralizado (CTC)
de Barcelona. Una vez culminado el período de
pruebas, los operadores iniciarán las circulaciones de
trenes de mercancías en ancho internacional, entre
la zona portuaria de la capital catalana y Francia, lo
que supondrá un nuevo hito en la potenciación, la
expansión y el desarrollo de la red ferroviaria española
en el contexto europeo.
Una inversión de 337 millones de euros, ejecutada
por el Ministerio de Fomento y Adif, hará realidad
este corredor de casi 170 kilómetros entre los centros
logísticos de Can Tunis y Morrot y el tramo internacional
Figueres-Perpiñán, en el que se utiliza el tercer carril
instalado en vías de ancho convencional en servicio y un
tramo de más 70 kilómetros entre Barcelona y Figueres,
que corresponde a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-frontera francesa.
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