Forma parte de un consorcio español que presentó su oferta el 3 de julio
 Adif compite por la Línea de Alta Velocidad
 La Meca-Medina
El 3 de julio, Adif presentó una oferta, como parte de un consorcio de empresas españolas, al concurso para la fase dos de la línea Haramain de alta velocidad en Arabia Saudí, que unirá las ciudades de La Meca y Medina. Un ambicioso proyecto con financiación pública que impulsará la sostenibilidad.
Texto: Florencia Redondo

a Organización de Ferrocarriles Saudí (SRO) es la encargada de desarrollar esta línea de alta velocidad, con un presupuesto que supera los 12.000 millones de euros de inversión
pública, de los que más de la mitad están dedicados a la segunda fase a la que presenta su oferta el consorcio español.
La línea, además de una importante inversión, es un proyecto que transformará los hábitos de transporte en Arabia Saudí, aportando nuevas opciones de viaje a los millones de peregrinos que cada año visitan las ciudades santas situadas en el Oeste del país.
El nuevo corredor ayudará a reducir el número de coches privados, principalmente de peregrinos, en las saturadas carreteras y trasladará estos viajeros al ferrocarril de alta velocidad, a través de la conexión, en media hora, de su principal vía de acceso -el aeropuerto de Jeddah- con la ciudad de La Meca y de ésta con Medina, en menos de dos horas y media, lo que representauna notable mejora en los tiempos de viaje, la calidad y comodidad del recorrido, así como una elevada reducción de las afecciones medioambientales.
De las dos fases en que se está desarrollando el proyecto, la primera ya ha sido adjudicada e incluye las obras de plataforma que realiza un consorcio chino-francés, con el socio local Al-Rahji, y las cinco estaciones de la línea, cuatro de ellas diseñadas por el estudio de Norman Foster.

Fase dos
La fase dos, a la que Adif concurre, incluye el estudio de mercado, proyecto, suministro y montaje de vía e instalaciones ferroviarias (electrificación, señalización, comunicaciones, etc), suministro y mantenimiento del material rodante, así como la explotación y conservación de la línea por un período de 12 años. “Es un proyecto muy atractivo y muy interesante para las empresas españolas tanto por su volumen económico, como porque es un buen escaparate para futuros proyectos externos. Además, sería la primera experiencia completa de realización de una línea de alta velocidad en el exterior, tomando como referencia la red española, que es una de las más avanzadas del mundo”, explica Juan Ignacio Campo Jori, jefe de gabinete de Proyectos Internacionales.


La línea de alta velocidad Haramain, de 444 km de longitud, se proyecta con los parámetros de una línea de alta velocidad europea, con una
velocidad de diseño de 320 km/h, y un tiempo de viaje inferior a dos horas y media entre La Meca y Medina

En este concurso fueron precalificados cinco consorcios, todos ligados a los grandes de la alta velocidad mundial como España, Alemania, Francia, China y Corea. Finalmente sólo han presentado oferta el español y el francés. La principal fortaleza del consorcio español es su experiencia exitosa en la construcción y explotación de líneas de alta velocidad, actividad en la que España es referente internacional. También tiene un gran peso específico su conocimiento y sensibilidad medioambiental, ya que la nueva línea
se configura como una experiencia de transporte sostenible.

La línea
La línea de alta velocidad Haramain, de 444 km de longitud, se proyecta con los parámetros de una línea de alta velocidad europea, con una velocidad de diseño de 320
km/h, y un tiempo de viaje inferior a dos horas y media entre La Meca y Medina.
La velocidad máxima de explotación será de 300 km/h, con doble vía en ancho UIC, electrificación a 25 kV 60 Hz, e implantación del sistema europeo ERTMS, tres paradas
intermedias en las estaciones de Jed-dah Central, el aeropuerto internacional de Jeddah, y el Complejo Económico del Rey Abdullah, a las que hay que añadir las cabeceras de La Meca Central y Medina Central. “Será una línea de alta velocidad europea, pero muy adaptada a las características geográficas, climáticas y culturales del país donde ha de funcionar. Algo que no es nuevo para las empresas españolas, que tienen una amplia experiencia en contratos en el extranjero y gozan de notable solvencia internacional. Por lo que se refiere a Adif, su apoyo y asesoría técnica a países que están en fase de desarrollo de líneas de alta velocidad, como Turquía, Polonia, Rusia, Marruecos y Estados Unidos es sobradamente conocido”, señala el jefe de Gabinete de Proyectos Internacionales.

SRO ha planteado su explotación sobre cuatro segmentos de mercado: el suburbano que conectará Jeddah con la Meca; el destinado a los peregrinos que se centrará en la relación del aeropuerto con La Meca y de ésta con Medina; el destinado a los negocios uniendo La Meca y el aeropuerto, y finalmente, el de ocio entre Jeddah y el Complejo Económico del Rey Abdullah.
La demanda estimada en el pliego de condiciones es muy alta, alrededor de 160.000
viajeros al día. Para atenderla en el inicio de la explotación, el concurso demanda 33 trenes de longitud máxima de 200 metros, que puedan circular en doble composición, y cada uno de ellos debe tener capacidad para unos 500 viajeros. En función de la demanda se podrían solicitar 24 trenes adicionales.

El consorcio
El sector público en el consorcio está representado además de por Adif, por Renfe
Operadora e Ineco-Tifsa. Por el sector privado está la ingeniería/consultora Consultrans;
Talgo es responsable de la fabricación y mantenimiento del material rodante; OHL, Copasa e Imathia de la construcción y el mantenimiento de vía; Cobra e Inabensa de
los equipamientos electromecánicos (catenaría y líneas de alimentación de energía en
alta y baja tensión) y Dimetronic e Indra de la señalización, telecomunicaciones, sistemas auxiliares de seguridad, televigilancia, detectores, centros de control y sistemas de billetaje. Además, se cuenta con la participación de dos socios locales: la empresa Al Shoula y la constructora Al Rosan. La participación española en el consorcio supone el 88 por ciento, a partes iguales entre público y privado, mientras el 12 por ciento restante representa la participación saudí en el proyecto.


Adif es responsable de la supervisión y evaluación de calidad de los trabajos en infraestructura de la fase uno, para que se adecúen a los niveles requeridos por la fase dos

Adif y el proyecto
La participación de Adif en el consorcio se encuadra en su política y la del Ministerio de Fomento de apoyar a las empresas españolas en su presencia en mercados exteriores,
además de lograr la mayor eficiencia en la gestión de los recursos públicos. Adif es responsable de la gestión y seguimiento del diseño, proyecto, construcción, puesta en servicio, mantenimiento y operación de vías e instalaciones, circulación, energía
eléctrica, estaciones, seguridad en la circulación, seguridad y protección civil, así como de lo relacionado con evaluación de calidad de los trabajos en infraestructura que se reciben de la fase uno, para que se adecúen a los niveles requeridos por la fase dos. En el proyecto participan la DG de Grandes Proyectos de Alta Velocidad, las DE de Red de Alta
Velocidad, Circulación, Eficiencia Energética, Estaciones de Viajeros, así como las Direcciones de Seguridad en la Circulación, Protección Civil y Seguridad, y Formación, con el apoyo de la DG Económico Financiera y de Control, y de la Asesoría Jurídica.

 
Portada

db
ECM
bombardier
Staff