Uno de los retos que Europa
debe afrontar para mantener
su actual bienestar
social y económico es
conciliar la creciente demanda de un
transporte moderno y eficaz con la
necesidad de reducir las tasas de
emisión de CO2 hasta los objetivos
consensuados a nivel mundial.
En este sentido, entre 1990 y 2005, las
emisiones de gases de efecto invernadero
del transporte doméstico en
la Unión Europea se incrementaron
un 26 por ciento; del total de emisiones
del transporte, más del 70 por
ciento corresponden a carretera, y
sólo un 1’6 por ciento al ferrocarril.
Además, frente a la congestión de las
carreteras europeas, el ferrocarril se
conforma como una opción para diversificar
y asegurar un sistema de
transporte eficaz y rentable, palanca
del desarrollo económico europeo.
La mayor eficiencia económica y sostenibilidad
medioambiental del ferrocarril están
en el origen de la propuesta de la Comisión
Europea de crear una red
ferroviaria para el transporte competitivo
de mercancías, basada en corredores ferroviarios
especializados, mejorando la
integración y coordinación la gestión de
la infraestructura y las terminales ferroviarias,
con especial mención a los puertos
marítimos y fluviales. Otro eje de actuación
paralelo es el desarrollo de la
comodalidad, es decir, la utilización óptima
de cada modo de transporte y la promoción
de su combinación eficaz en una
misma cadena logística.
Estas líneas de acción confluyen en la necesidad
de integrar la cadena logística del
ferrocarril con los puertos y aprovechar el
transporte marítimo de corta distancia y
las nuevas autopistas del mar, fomentando
de esta manera nuevas terminales logísticas
intermodales que permitan unir sinergias
y ventajas competitivas.
En España
En España, esta oportunidad para llevar el
ferrocarril hasta el mar es un pilar más de
la estrategia del Ministerio de Fomento para
impulsar el transporte de mercancías
por ferrocarril. El principal objetivo es crear
una red de calidad y eficiente para estos
tráficos, que contribuya a mejorar la competitividad
de las empresas, el desarrollo
social y económico, y promueva la intermodalidad
y sostenibilidad medioambiental
del sistema económico español.
El transporte de mercancías en nuestro país
presenta una cuota de mercado próxima
al 3 por ciento, claramente inferior a países
de nuestro entorno, que debemos tomar
como referentes. Por ejemplo, la cuota del
tren en el tráfico de mercancías en Alemania
es del 20 por ciento, del 14 en Francia
y llega al 40 por ciento en Estados Unidos.

El principal objetivo es
crear una red de calidad
y eficiente, que
contribuya a mejorar la
competitividad de las
empresas, así como el
desarrollo social y
económico

Aspectos como el diferente ancho de vía
de nuestra red con Francia, una difícil orografía,
que limita la longitud y el tonelaje
de los trenes, así como las pautas socioeconómicas
españolas, con presencia de un
fuerte sector de transporte por carretera y
una red de puertos que, en la mayoría de
los casos, tiene unas prestaciones para el
acceso ferroviario muy limitadas, han condicionado el potencial del tren como medio
de transporte idóneo para las mercancías.

Adif mira al mar
Adif, dentro de sus competencias y ámbito
de actuación, tiene como objetivos estratégicos
integrar más y mejor el ferrocarril en
la cadena logística, en los puertos y las plataformas
logísticas, uniendo cuando sea
posible, plantas y factorías de fabricación
con enclaves estratégicos de distribución,
de forma eficiente, sostenible y económicamente
viable para los clientes, principales
demandantes de estos aspectos. Por ello,
ha emprendido un proceso de acercamiento
y colaboración estable con las Autoridades
Portuarias españolas para responder al reto de convertir el ferrocarril en un actor
clave para la entrada y distribución de las
mercancías por vía marítima en nuestro
país.
La Ley del Sector Ferroviario atribuye a
las autoridades portuarias el ejercicio de
determinadas funciones de administrador
de infraestructuras ferroviarias sobre
las que existen en los puertos de interés
general. También establece la forma en
que esas infraestructuras deben conectarse
con la Red Ferroviaria de Interés
General (RFIG) lo que debe estar regulado
por un convenio. Por ello, Puertos del
Estado y Adif, en diciembre de 2005, firmaron
un convenio marco que establece
el ámbito de referencia para desarrollar
acuerdos específicos con cada Autoridad
Portuaria.

Adif ha iniciado un proceso de acercamiento, reflexión
y conocimiento mutuo con los puertos para alcanzar
estrategias y líneas de acción comunes para
aprovechar el potencial del ferrocarril en este ámbito

Adicionalmente, se ha desarrollado con
Puertos del Estado un convenio tipo que
Adif puede suscribir con cada Autoridad
Portuaria, una vez autorizado por el Ministerio
de Fomento. Así, Adif ha iniciado
un proceso de acercamiento, reflexión y
conocimiento mutuo con los puertos para
alcanzar estrategias y líneas de acción comunes
para aprovechar el enorme potencial
que el ferrocarril tiene en este ámbito.
Colaboración
Fruto del espiritu de colaboración entre
Adif y las Autoridades Portuarias se han
firmado en 2010 acuerdos de colaboración
con los puertos de Vigo, Ferrol, Tarragona,
Sevilla, Valencia, Barcelona,
Castellón, Pasajes, Bahía de Algeciras, de
Alicante y Huelva. Los convenios tienen
una duración de uno o dos años con posibilidad
de prorrogas sucesivas anuales
y establecen la prestación de servicios
auxiliares logísticos, principalmente por
parte de personal técnico de Adif, en el
interior de las redes ferroviarias de ámbito portuario y su conexión a la REFIG. Adif
tiene previsto firmar, este año, acuerdos
con 16 Autoridades Portuarias, de las 21
posibles, siempre en función de la relevancia
del tráfico ferroviario en sus instalaciones
logísticas y las perspectivas de ampliación.
El objetivo de los acuerdos es
establecer el concepto de dirección única
para las operaciones en instalaciones ferroviarias
del interior de los puertos.
Nuevas vías hacia el mar
Entre las iniciativas de impulso a las mercancías,
actualmente está en desarrollo un
tercer carril para la conexión en ancho de
vía internacional del Puerto de Barcelona
con la frontera francesa, que permitirá al
puerto disponer de más capacidad para integrarse
en las redes transeuropeas de
transporte y supone una oportunidad para
las empresas ferroviarias de captar nuevos
tráficos de carácter internacional.

Otra medida de la que se ha beneficiado el
Puerto de Barcelona ha sido la creación de
tráficos de mercancías puerta a puerta
(Cargómetro), compatibilizándolos con tráficos
que se suponen de mayor prioridad como son las cercanías. Esta medida de
gestión de tráfico actúa como respuesta a
las necesidades de unir los centros de producción
y de distribución de los clientes.
Adif ha programado nuevos tráficos tipo
metro desde la factoría de Seat en Martorell
y Seat-Zona Franca, o proyectos piloto
desde la factoría PSA del centro de Madrid,
en Villaverde, con el puerto de Vigo.
Estos tráficos han requerido nuevas estrategias
de adjudicación de capacidad para
compatibilizar los trenes de mercancías, en
este caso del mercado automovilístico, con
los tráficos intensos de cercanías de los núcleos
de Barcelona y Madrid.
Esta nueva oportunidad para el transporte
de mercancías por ferrocarril en el ámbito
del Puerto de Barcelona se ha visto reforzada
por la creación en junio de un grupo de
trabajo entre las dos entidades, para impulsar
iniciativas y actuaciones de mutuo
interés. El grupo mantiene tres representantes
de Adif que provienen de las Direcciones
de Servicios Logísticos y Planificación
Estratégica y supone una prueba más
del compromiso de Adif de apoyar iniciativas
de este tipo.
El Mediterráneo retorna al tren
El debate abierto para la inclusión del
Corredor Mediterráneo en las redes
transeuropeas de transporte TEN-T como
proyecto prioritario es muestra de la
relevancia de esta infraestructura para
los tráficos de mercancías del norte deÁfrica y Asia hacia los grandes centros
logísticos europeos.

16 puertos firmarán este año convenios específicos con Adif, según la previsión

Adif está acometiendo un esfuerzo sostenido
para mejorar las condiciones logísticas
y la competitividad general de esta infraestructura
ferroviaria española, que
tiene su origen en el Puerto de Algeciras
con final en la frontera francesa y punto
de partida para la conexión con las redes
europeas de transporte. Este esfuerzo
manifiesta en la variada gama de actuaciones
emprendidas con la participación
de prácticamente todas las áreas de Adif,
desde Planificación Estratégica, Circulación,
Red Convencional, Servicios Logísticos
hasta Red de Alta Velocidad e incluso
Innovación Tecnológica, (despliegue
del Corredor D de ERTMS Valencia-Barcelona-Lyon-Torino-Lujlubiana).