Cuando una persona decide desplazarse por ferrocarril, además de los servicios que se le ofrecen en la estación y el tren, recibe otros durante el viaje que tienen que ver mucho con su seguridad, cualidad inherente a este modo de transporte, y su comodidad. Entre estas prestaciones, se encuentran aquellas que son consecuencia de mantener en perfecto estado una infraestructura de 13.383 km por la que circulan cerca de 5.000 trenes diarios, de los que más del 14 por ciento lo hacen por los 1.589 km de líneas de alta velocidad en servicio.
Conseguir este alto grado de disponibilidad diaria supone un esfuerzo que se acompaña de herramientas de última generación como el recién creado sistema de inspección visual automatizada, un avance basado en la captura continua de imágenes de la vía (y su entorno) que viene a complementar, entre otras labores, las de vigilancia a pie y en cabina y que gestiona la Dirección Ejecutiva de Red Convencional.
Rafael Romero, director de Ingeniería Civil, destaca la importancia de esta tecnología que “mejora la información proporcionada por otras técnicas modernas como la auscultación geométrica, dinámica y ultrasónica, situando Adif a la cabeza de Europa en estos sistemas que contribuyen a lograr y mantener una infraestructura de calidad”.
Para su puesta en funcionamiento, el nuevo dispositivo ha pasado a formar parte del equipamiento del coche laboratorio SIV-1002, vehículo que ya ha recorrido, con esta nueva tecnología, el 85 por ciento de la red convencional y las líneas de alta velocidad de Madrid-Barcelona y Madrid-Sevilla.
Además de recoger la información para tratarla a nivel central, el sistema permite a las Delegaciones contar con un soporte informático que les facilita el manejo de los datos proporcionados por la nueva herramienta. Según el gerente de Vía, David Villalmanzo, “en estos momentos, estamos llevando a cabo una campaña informativa para dar a conocer este sistema que incluye, a nivel territorial, la dotación de servidores, que está previsto acaben de instalarse este año”.

Las expectativas pasan por establecer un mapa de situación de la red convencional y crear una herramienta de síntesis

Las expectativas pasan por establecer un mapa de situación y riesgo de la red convencional en cuanto a defectos en superficie de los elementos de la superestructura de vía y crear una herramienta de síntesis de esta información que vaya unida al diagnóstico de otras inspecciones (Ergi’s, Geometría, Ultrasonidos,...) y ligada también al futuro Sistema de Gestión de Activos (SGA), para la indicación y priorización de acciones de mantenimiento o de renovación de vía. Asimismo, servirá para complementar, con el proyecto Geovista, la inspección visual de plataforma y entorno de vía.
¿De qué informa?
El sistema de inspección visual automatizada comprende la captura de imágenes de los carriles, detectando patinazos, inclusiones, huellas de balasto, desgaste ondulatorio... También da información sobre si las traviesas (excepto las de madera) están descarnadas o tienen fisuras, y en las sujeciones se puede apreciar rotura, ausencia y mala posición tanto de clipes como de tirafondos. Otro elemento importante registrado es el perfil de la banqueta de balasto (desguarnecido o exceso).
Toda esta información vista en planta se complementa con la cámara de perspectiva que registra el entorno de la vía, con un desfase de cinco metros respecto a la cámara de toma vertical. Así se pueden ver, además de la posición del defecto, las imágenes de los cerramientos, accesos a vía, vegetación, taludes, plataforma de vía, pasos, objetos caídos, catenaria, postes, ménsulas, canaletas. Además puede inspeccionarse el interior de los túneles con la visión infrarroja con filtro automático.
Las imágenes tomadas se analizan automáticamente, en tiempo real, detectando defectos según criterios preestablecidos y asociando las anomalías detectadas a su situación sobre la vía, clasificándolas por importancia y priorizando los trabajos de corrección.
Integra y almacena en soporte informático los resultados para su explotación directa a nivel central y territorial. El sistema incluye métodos de sincronización para la correcta localización de los defectos, ajustándolos con la mayor precisión al kilometraje real.