El desarrollo industrial promovido, en gran parte, por los nuevos trazados que facilitaban los movimientos de mercancías a los puertos, llevaba incluido un movimiento social y cultural de primera magnitud. Estas zonas, fundamentalmente mineras y agrícolas, han sido el núcleo y la fábrica de las composiciones musicales folclóricas que tenían en el ferrocarril un elemento argumental.
Desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX las composiciones musicales ferroviarias eran de encargo. Cada vez que se inauguraba un nuevo trazado se encargaba a la banda municipal, vecina de esas poblaciones, una pequeña composición coral para banda donde apareciesen elementos del trazado o alguna descripción del recorrido. Existe un buen repertorio en las zonas levantinas, catalanas y aragonesas, de música para banda entre las que merece la pena señalar:
El Tarazonica, composición para banda y con ritmo de pasodoble, que fue encargada para la inauguración del trazado Tarazona-Tudela.
El Himno de Nart, compuesto por Rafael Nart para la visita que el rey Alfonso XIII hizo a Viella. Con texto en Aranés se ensalzaban las virtudes que el ferrocarril pudiera tener en el Valle de Arán.
Himne ‘Barcelona – Mataró’. Para banda y voz, y a modo de marcha de pasodoble.
La literatura de tradición oral recogía aquellas composiciones cantadas y sin autor definido que, en la mayoría de los casos, hacían mención a los pequeños y grandes inventos de la época. Tanto si era una nueva herramienta agrícola como una máquina que echaba humo y circulaba por unos raíles.
País Vasco y Galicia
Para la ocasión, el mejor ejemplo del folclorismo vasco son los versos de José Manuel Lujambio Txirrita, publicados en pliegos de cordel sobre el Norteko Tren-Bideari y que han sido cantados por Antton Valverde y Xabier Lette en el disco titulado Bertso zaharrak.

Cada vez que se inauguraba un nuevo trazado se encargaba a la banda municipal de una localidad vecina, una pequeña composición coral

Pero la canción emblemática, por el mensaje tan nacionalista, que se ha cantado en vasco con el ferrocarril de fondo, y nunca mejor dicho, es Oi lur oi lur de José María Aguirre Egaña, conocido como Xabier de Lizardi y que cantó, en su segundo disco, Benitto Lertxundi. El pasajero de un tren va relatando, en verso, el paisaje que ve desde la ventana en un trayecto, que se supone, en el interior del País Vasco. Esta canción está considerada como un himno donde se reflejan las singularidades del paisaje y paisanaje vascos.