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   Nuevo túnel Atocha-Chamartín: 1’3 millones de ciudadanos se benefician de esta conexión
 “El túnel del orgullo y de la modernidad”
Parla y Aranjuez están más cerca del centro y norte de Madrid por tren, ya que, desde el 10 de julio, con la puesta en servicio de la nueva conexión ferroviaria entre Chamartín y Atocha los viajeros desde estas localidades han reducido notablemente su tiempo de viaje, al evitar el transbordo en la estación de Atocha.
Texto: Javier Marcos

El 10 de julio, al día siguiente de la inauguración, las líneas de cercanías C-3 (Aranjuez) y C-4 (Parla) se abrieron al público incorporando el nuevo túnel ferroviario entre Atocha y Chamartín, una infraestructura que en conjunto, incluida la estación de Sol, ha supuesto una inversión de 550 millones, y beneficia a 1.328.000 ciudadanos de la zona centro de Madrid, el corredor norte, el corredor de Parla y el de Aranjuez.

Ventajas cuantificables
La principal ventaja del nuevo túnel ha sido la supresión de la mayor parte de los transbordos en la estación de Atocha, al convertir las líneas C3 (Aranjuez) y C4 (Parla) en pasantes, en lugar de finalizar en Atocha. Sus consecuencias positivas son fácilmente cuantificables: Hasta su puesta en servicio, 250.000 viajeros cada día debían transbordar en Atocha; 150.000, procedentes de la C-3 y C-4, han dejado de hacerlo, y los restantes 100.000 viajeros de la C-5 lo hacen más rápidamente, al aumentar la frecuencia de trenes. También las pasarelas y andenes de Atocha se descongestionan con rapidez y se palían las incomodidades de las aglomeraciones en hora punta.
Además, la duración de los desplazamientos disminuye al reducirse notablemente los tiempos de espera, de transbordo y de viaje. Tal es así que un alto porcentaje de viajeros que utilizan la estación de Atocha han visto acortado su tiempo de viaje hasta 15 minutos.
Otras de las consecuencias positivas han sido la de evitar la saturación del túnel anterior, que se hallaba próximo al límite de su capacidad y duplicar la frecuencia de servicios en el eje de la Castellana, Atocha-Chamartín.
Por último, los viajeros de Parla y Aranjuez, además de llegar al centro y norte de Madrid directamente, en Nuevos Ministerios pueden conectar con las líneas 6, 8 y 10 de Metro.
La nueva conexión tiene una longitud total de 8’5 km y un diámetro de 8’43 m. Cuenta con 17 pozos de ventilación, 13 salidas de emergencia, y está equipado con sistemas de detección de incendios, iluminación permanente y telefonía móvil para servicios de emergencia.


Las líneas especialmente beneficiadas han sido la C·3 (Aranjuez) y C-4 (Parla)

La construcción
Para su construcción se han empleado dos tuneladoras, adaptadas a los terrenos de Madrid, que han realizado, simultáneamente, la excavación y el revestimiento. El túnel cuenta con vía en placa de hormigón con carril embebido en material elástico, que amortigua la transmisión de vibraciones y ruidos, y reduce las necesidades de mantenimiento.
Desde el punto de vista de la seguridad, este sistema de vía presenta dos ventajas: facilita, una rápida evacuación a pie de los viajeros hacia las salidas de emergencia, situadas cada 500 metros. Además de que, a diferencia de la vía convencional, permite la circulación de vehículos de carretera, que pueden acceder a la plataforma de vías por rampas situadas en Atocha, Chamartín y Nuevos Ministerios. En esta última, el andén es abatible cerca de la rampa de acceso. En la gestión del tráfico, el túnel cuenta, por primera vez en nuestra red de Cercanías, con el sistema técnológicamente más avanzado, Ertms nivel 1 y 2.
pasarela peatonal. Esta estación cuenta con avanzados sistemas de seguridad, comunicación y accesibilidad, entre otros: ascensores interiores, equipos de detección y extinción de incendios (incluyendo un sistema de agua nebulizada), circuito cerrado de TV y telefonía móvil.

 
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