Para visitar Madrid este año, hay que cumplir con la historia y acercarse, nada más llegar, a la plaza del Dos de Mayo. Allí, sobre el lugar histórico se puede leer algún libro de los editados para conmemorar el 200 aniversario del levantamiento del 2 de Mayo, ocurrido en 1808 y espoleta de la guerra contra la invasión francesa.
Puede ser un buen comienzo para conocer y entender Madrid, porque si bien la gente de los barrios más populares y algunos oficiales por su cuenta y riesgo iniciaron el levantamiento ya bicentenario contra el ‘gabacho’, también buena parte de la sociedad madrileña, veía en los franceses nuevos aires de libertad que llegaban para barrer un régimen más anquilosado en estructuras feudales que en los tiempos modernos que inauguró la revolución francesa de 1789. Los que fueron llamados en aquel entonces ‘afrancesados’ son, en realidad, un ejemplo más del rasgo de la diversidad que siempre ha marcado a la ciudad de Madrid.
No siempre se gana
La historia de Madrid es una larga mano de póquer que ya dura más de mil años. La ciudad nació como un puesto militar avanzado de los árabes, conquistado por el rey cristiano Alfonso VI en 1083. Se la jugó y perdió al apoyar a Enrique contra Pedro I, ambos Trastámaras, en el siglo XIV y a los comuneros castellanos en el XV, pero también se la jugó, y en este caso acertó, apostando por Felipe V y los Borbones a principios del XVIII en la Guerra de Sucesión.
Tras pasear por el Madrid de los Austrias, podemos conocer la ciudad ilustrada levantada por los Borbones
Ésta fue su ‘mejor jugada’, porque los Borbones hicieron de Madrid una ciudad moderna, acorde con las ideas ilustradas que tan bien representaron reyes como Fernando VI o Carlos III.
Hasta finales del XVII, Madrid no se expandió. Las casas nuevas aumentaban en altura y ocupaban solares vacíos dentro del territorio que delimitaba la cerca fiscal creada en 1625. En este casco central, se concentran hoy los monumentos más relevantes de la época de los Austrias, destacando entre ellos Felipe II, que llevó la corte a Madrid en 1561.
