¿La interpretación, la lleva en la sangre?
Diría que sí, por lo menos quise ser actor desde joven. A los 15 años, estaba en un campamento en Chipiona, en Cádiz, y teníamos la posibilidad de acudir a muchos talleres. Uno de ellos era el de teatro al que me apunté. Cuando acabó el campamento le dije a la profesora que quería ser actor. Así de fácil, a partir de aquél día, casi empezó mi carrera.
¿En tu círculo familiar había alguien que se dedicara al mundo del espectáculo?
No tengo antecedente artístico en mi familia.
¿De dónde le viene la vena artística que le hace polifacético: actor, director de cortometrajes, guionista, payaso y humorista?
La verdad es que no lo sé, pero muchas veces pienso que es una buena mezcla entre mi padre y mi madre. Aunque no son artistas, cada uno en lo suyo tienen mucho arte.
Sus monólogos han triunfado y lo siguen haciendo en todos los escenarios donde se representan. ¿Cuál es el secreto del éxito?
Cuando conectas con la gente y hablas de cosas que les ocurren también a ellos, se sienten identificados con lo que dices y les gusta. Son monólogos en los que las personas se ven reflejadas y eso hace que funcionen. También es importante para el éxito, decirlos de una cierta manera. Los monólogos son muy útiles para los actores. Se aprende mucho.
¿Cree que hay una cierta saturación de monólogos en los escenarios?
Eso lo llevo escuchando desde hace años y, ahí siguen, funcionando con éxito de público.
Ha trabajado en teatro, cine y televisión, pero es quizá en ésta, con ‘Cámera Café’, donde ha encontrado la popularidad.
La televisión es sin duda el medio que me ha hecho más popular ante el gran público. ¿Esta fama le ha cambiado?
Me ha cambiado mucho la vida, hasta el punto de que hace un mes yo vivía en Sevilla y he tenido que venir a vivir a Madrid. Antes estaba todo el día en el Ave, que es una manera de viajar maravillosa, pero ir y venir todas las semanas durante seis años es agotador. Ahora, viviendo en Madrid, estoy más cómodo y más tranquilo.
“Los monólogos tienen éxito
cuando conectas con la gente y hablas de cosas que les ocurren también a ellos,
entonces se sienten identificados con lo que dices y les gusta”
¿Le gusta vivir en Madrid?
Estoy muy contento en esta ciudad. Lo que me ha hecho trasladarme aquí es la posibilidad de trabajar en el teatro, concretamente de interpretar la obra ‘Por los pelos’, que se representa en el Teatro Príncipe de Madrid.
En esta comedia comparte escenario con Loles León. ¿Cuál es su papel?
El del comisario Romero, un policía que se encuentra en una peluquería donde se ha cometido un asesinato y decide investigar a fondo el asunto.
¿Teme que el papel de Arturo Cañas en ‘Cámera café’ le encasille demasiado?
Arturo Cañas no tiene la culpa de nada, al revés, Arturo Cañas sólo me ha dado alegrías. Los personajes no encasillan, eso lo hace la gente. Y no lo entiendo, la verdad.
Cuando un personaje es tan redondo como ese, en una serie de enorme éxito, el que te identifiquen con el papel no es extraño…
Bueno, pues entonces como dice el refrán, ‘una mancha de mora con otra se quita’. Espero un personaje tan estupendo como Arturo Cañas en el futuro, pero con otros registros.
