Emilio Gutiérrez Caba "Viajar en tren
es un gran placer"
 


cortesía de FreeFind
 
 
   
Emilio Gutiérrez Caba sube al escenario con una obra de terror y misterio, ‘La mujer de negro’, acaba de finalizar una nueva serie de televisión y asegura que su entusiasmo por su profesión, tras ejercerla más de 40 años, sigue intacto.
Texto: Roseta Campos - Fotos: F. Javier Abad
 

Llega a Madrid al Teatro Infanta Isabel con ‘La mujer de negro’ una obra de terror psicológico. ¿Cómo es su personaje?
Por cierto que este fue el teatro en el que mi madre prácticamente se murió… Mi personaje es un hombre atormentado por el recuerdo de un episodio en una mansión aislada en el este de Inglaterra, que quiere investigar ese suceso fantasmagórico. Es una obra de suspense, de inquietud en la que pasan cosas que el público relaciona con sus propios miedos.
Hace años interpretó este personaje. ¿Qué aliciente tiene repetir un papel?
Este montaje lo hicimos en 1998 y ahora me agrada recuperar el personaje. La sensación es la de reencontrarse con un viejo amigo, con el aliciente de que la perspectiva del tiempo te proporciona un peso distinto en el escenario y no tienes la presión de memorizar el texto.
¿Qué necesita para aceptar un papel?
A un personaje le exijo poder aportarle algo, porque si no puedo es mejor desechar la idea. Puede ser un papel espléndido y, sin embargo, no coincidir con tus características o ser una intervención mínima, que va clavado a ti y te puedes lucir mucho. Este tipo de papeles me gustan, aunque aparezca un instante.

No le importa mucho no ser protagonista.

Hay actores que no aceptan papeles si no son protagonistas, pero a mí me parece que, a veces, ser protagonista es un poco pesado. Tienes que aprender mucho texto y llevas mucha responsabilidad sobre las espaldas, y yo pienso que las responsabilidades hay que repartirlas un poco. Es mejor.

"Soy un defensor del transporte en ferrocarril, porque pienso que el verdadero armazón de un país es el ferrocarril"

¿Esta sensación es producto de un cierto cansancio?
No, toda mi vida he pensado esto, aunque también lo he pasado muy bien teniendo responsabilidades en mi trabajo. Siempre he elegido los trabajos que me han gustado en cine, teatro o televisión.
¿Cómo valora sus 40 años como profesional de la escena?
Los actores tienen lados claros y oscuros. Hay momentos brillantes y otros más opacos, y yo no me he escapado de ese destino. En estos años he tenido tiempos estupendos y por otros no tanto. De 1975 a 1986 hice poco teatro, me dediqué sobre todo a la televisión, esas etapas marcan el claroscuro. A partir del 92 empecé a hacer teatro de forma más continua, con mucho trabajo y muchas giras. Esa época me ha gustado mucho.