No resulta demasiado extraño cruzarse por las calles de Puente Viesgo con algún deportista famoso, especialmente si pertenece a la selección española de fútbol.
Si la localidad malagueña de Antequera muestra con orgullo sus referentes a un pasado histórico rico en patrimonio, lo hace ahora igualmente con su enseña de futuro: la estación de tren de Santa Ana en la línea de alta velocidad Córdoba-Málaga. Ya los romanos descubrieron la importancia de este enclave entre la meseta y la costa andaluza. Y los romanos no se solían equivocar cuando se trataba de buscar asentamientos.
‘Grafiteros’ paleolíticos
Aunque descubiertas por Hermilio Alcalde en el año 1903, fue el Príncipe Alberto I de Mónaco el gran impulsor del estudio de las pinturas de arte paleolítico encontradas en las cuevas del Castillo, junto a la localidad de Puente Viesgo. El conjunto está formado por seis cuevas, si bien es la del Castillo la más interesante por sus pinturas datadas entre 28.000 y 12.000 años antes de Cristo.

Durante este período, los hombres que vivían en la embocadura de las cuevas se internaban en ellas hasta lo más profundo de sus laberínticos pasillos y salas para dejar constancia en sus paredes de una simbología representada por animales y siluetas de manos pintadas sobre la roca.
Conexión con el litoral
El pueblo de Puente Viesgo está literalmente cruzado por el trazado de la vía verde del Pas, entre Astillero (en plena bahía de Santander) y Ontaneda. En total, 34 km que nos transportan desde el mar hasta la montaña cántabra. La estación de tren de Puente Viesgo, a pie de la vía verde, ha sido totalmente restaurada, al igual que la locomotora de época instalada junto a ella.
Además del clásico balneario, en Puente Viesgo es posible disfrutar del ‘Templo del agua’
La línea férrea Astillero-Ontaneda se inauguró en 1898 con capital privado para cumplir dos objetivos: dar servicio en su primer tramo a la industria y a las zonas mineras y, en segundo término, transportar viajeros desde la ciudad de Santander hasta los balnearios de Puente Viesgo y Alceda. La línea se cerró definitivamente en 1976. Actualmente es una magnífica vía verde que comunica varios pueblos de los valles pasiegos con la bahía de Santander.
