¿Cómo va a afrontar esta nueva etapa, en la que deja el mundo de la canción para convertirse, como usted mismo dice, en un ‘hombre corriente’?
Pues con gran entusiasmo, porque lo otro ya lo he sido durante muchos años. La verdad es que de este personaje que llaman Lluis Llach yo sólo me reconozco en una persona llena de tribulaciones, vulgaridades y normalidades. Pero encaro todo esto como un placer.
Va a dejar huérfanos a sus seguidores…
Contemplo estos 40 años como una obra de teatro o como una canción, con una relación muy intensa con el público. Y quiero que la canción de amor que he mantenido con mi público acabe bien, con un acorde definido, limpio y hermoso. Estoy muy ilusionado con poder demostrar mi agradecimiento y respeto al público, a todas las personas que lo componen, acabando en el momento oportuno sin el miedo al tiempo.
¿Por qué cree que es el momento de su retirada?
Porque aún pongo mucha energía en las cosas, la lucecita esa está aún por allí y por allá, y tengo un inmenso placer de estar con el público que viene a mis conciertos. Es el momento de irme en plena forma. Ni antes, ni después. No quiero acabar vencido por la edad o la enfermedad, sino cuando yo lo decida.
“Me niego a desperdiciar la etapa de mi vida en la que voy a entrar y quiero disfrutarla”
¿Seguirá componiendo?
No lo sé, quizá sí. Si me entusiasma una película con una buena historia, me piden la banda sonora y puedo trabajar desde casa, me resultará difícil resistirme. Pero mi carrera artística acaba aquí, y a partir de ahora lo que me gustaría sería cambiar de vida.
¿Lo conseguirá después de cuatro décadas sobre los escenarios?
No sé si sabré, pero lo que sí tengo seguro es que no volveré a hacer espectáculos, quizá haga algo sólo con piano.
¿Y qué hará cuando eche de menos este mundo?
Morderme las uñas y si tengo una compañía gozosa haré el amor, que es lo mejor. Bueno, hablando en serio, supongo que tendré una cierta nostalgia y podré recordar toda la experiencia vital que me ha regalado esta época; todo lo que me ha pasado a lo largo de estos años. Pero bueno, la vida es la vida y hay que seguirla, y esta última tercera parte de mi vida la quiero vivir de otra manera.
¿Por qué es un firme defensor de la vejez?
Creo que la vejez es uno de los momentos más interesantes del ser humano.
