El cambio de operador de Telefónica Móviles a Vodafone constituye un hito en las telecomunicaciones de nuestro país, ya que no hay constancia de un proceso de migración tan relevante en lo que a número de líneas portadas se refiere en una red privada virtual de telefonía móvil a nivel nacional, al tiempo que ha sido uno de los más sobresalientes de los que hasta ahora se han desarrollado en Europa.
El Plan de Migración establecido por la Dirección de Telecomunicaciones Ferroviarias de la Dirección Ejecutiva de Mantenimiento de Infraestructura ha afectado a los más de 15.000 abonados de la telefonía móvil corporativa incluidos en el Plan de Numeración de Adif (seis cifras), entre los que se incluyen, los 6.900 de la empresa, así como los de Renfe Operadora, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, Comfersa, Emfesa o las organizaciones sindicales, entre otras entidades.
La práctica totalidad del proceso concluyó a finales de julio, lo que permitió que éste no coincidiera con el período vacacional más solicitado por los trabajadores, si bien, a lo largo de la primera quincena del mes de agosto se procedió a la migración de determinadas aplicaciones, como la telemedida en subestaciones eléctricas de tracción o estaciones meteorológicas, entre otras.
Pese a que miles de líneas cambiaron al nuevo operador, sólo un 10 por ciento de los abonados contactaron con el número 900 de asistencia Vodafone
Para facilitar el cambio se designaron 130 coordinadores en las diferentes áreas de la empresa, que han actuado como agentes facilitadores de un proceso en el que han participado finalmente en torno a 300 trabajadores.
Vodafone ha puesto a disposición de los usuarios sus centros de atención telefónica e incluso parte de la red de tiendas de distribución, que han colaborado en la entrega de los dispositivos y en la resolución de las incidencias.
Buen servicio
a menor coste
Para el director de Telecomunicaciones Ferroviarias de Adif, José Luis Ruiz Martín: “El éxito de la migración de la telefonía móvil corporativa sólo puede explicarse desde el esfuerzo realizado por los alrededor de 300 trabajadores que han participado directamente en él; la sensibilidad mostrada por Vodafone, que ha puesto a nuestra disposición todos sus recursos y, por último, pero no menos importante, la colaboración e implicación de la plantilla de Adif, ya que el cambio ha afectado a la totalidad de la organización”.

