Es sin duda uno de los rincones más atractivos de Cantabria y, posiblemente, el que más miradas atrae por su espectacular naturaleza y su patrimonio histórico-artístico. La comarca de Liébana, la puerta de entrada a los imponentes Picos de Europa desde su vertiente santanderina, está compuesta por numerosos y fértiles valles encajonados entre suaves colinas y quebradas montañas, un reducto de naturaleza intacta que también oculta algunas obras levantadas por la mano del hombre como el monasterio de Santo Toribio de Liébana, lugar de peregrinación en este año 2006 debido a la celebración de su Año Santo.

