Buscando la cruz entre los valles ocultos
 


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Es uno de los rincones cántabros más bellos y protegidos gracias a su desbordante naturaleza. La comarca de Liébana está además de celebración, pues este 2006 es Año Santo en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se venera el Lignum Crucis más grande conservado por la iglesia católica.
   
Texto: Carlos Martí
 

Es sin duda uno de los rincones más atractivos de Cantabria y, posiblemente, el que más miradas atrae por su espectacular naturaleza y su patrimonio histórico-artístico. La comarca de Liébana, la puerta de entrada a los imponentes Picos de Europa desde su vertiente santanderina, está compuesta por numerosos y fértiles valles encajonados entre suaves colinas y quebradas montañas, un reducto de naturaleza intacta que también oculta algunas obras levantadas por la mano del hombre como el monasterio de Santo Toribio de Liébana, lugar de peregrinación en este año 2006 debido a la celebración de su Año Santo.

   
‘La pequeña Jerusalén’
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