Javier Krahe"La ironía me sale sola"
 


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Madrileño, irónico, inimitable cantautor y gran aficionado al ajedrez. Acaba de publicar su undécimo disco y estrena un documental como protagonista. Javier Krahe sigue en racha.
   
Texto: Roseta Campos / Fotos: J.Abad
 

¿'Cinturón negro de karaoke' es el disco más nostálgico de su carrera?
No creo que sea muy diferente a mis anteriores discos. Tiene quizá algo más de melancolía, porque cada vez se va teniendo más melancolía según va pasando la vida. Pero el humor esta muy presente en las letras.
¿Cómo definiría este disco?
Diría que son 10 canciones humorísticas para adultos y una canción para niños.
No se puede quejar esta temporada. Lanza un disco al mercado y, además, estrena un documental como protagonista.
Y no me quejo. Estoy satisfecho, aunque la verdad es que ha sido la casualidad la que ha hecho posible que los dos trabajos se lanzaran en la misma semana.
¿Cómo le ha resultado la experiencia de que le siguieran con una cámara durante varios meses?
Pues la verdad que un poco incómoda, porque no me han dejado ni a sol, ni a sombra, aunque no he tenido que actuar en ningún momento. Hacía lo que me daba la gana. Lo que sale es tal y como yo soy en el día a día. El documental recoge entre otras cosas documentos inéditos de mi vida profesional y testimonios de colegas y de personas que no tienen nada que ver con el mundo musical. Me parece que el resultado es positivo.
¿Qué le queda de los tiempos de 'La Mandrágora'?
Las ganas de divertirme en el escenario.
¿Cuál es el secreto del éxito de que seguidores de todas las edades le sigan en todas sus actuaciones desde hace años?
Hacer buenos recitales e inventarme canciones cada cierto tiempo, nada más.

“Cuando empecé, le tenía mucho miedo al escenario, me tomaba ‘valiums’ y ‘whiskies’ para que se me pasara el ataque de pánico”

¿Qué diferencia encuentra entre el público joven que va a sus conciertos hoy respecto al público que acudía hace 20 años?
Los jóvenes viven en un mundo distinto al de hace 25 años, pero en una sala a la que acuden para escuchar música, se comportan exactamente igual que el público de hace dos décadas. Es curioso cómo cambia la edad del público, dependiendo del lugar en el que cante. Si es un teatro, sube la media de edad y si la actuación es en un garito, baja esa media.

¿Qué canciones le piden los más jóvenes?
Curiosamente me piden canciones antiguas, pero yo no se las canto.
¿Por qué?
Ya las he cantado durante muchos años. ¡Qué hubieran nacido antes…! Canto las que quiero cantar.
¿Ha tenido que hacer algún tipo de concesión para seguir en donde está?
Con toda seguridad sí. De hecho he hecho muchas concesiones, aunque la industria y la prensa no lo ha considerado así.