La vía sobre asfalto se somete a examen
 


cortesía de FreeFind
 
 
   
 
¿Carretera o ferrocarril? Esta es la pregunta que surge al contemplar un tramo en construcción de vía sobre asfalto, un novedoso sistema de asentamiento que sustituye el tradicional balasto por varias capas de este elemento utilizado en la construcción de infraestructuras para vehículos automóviles.
   
Texto: Rafael González
 

Buscar una alternativa rentable desde el punto de vista técnico- económico a los sistemas tradicionales de construcción de infraestructuras ferroviarias es el objetivo que se ha planteado la empresa suiza BLS (Chemin de fer du Lötschberg), que ha decidido instalar un tramo experimental de vía asentada sobre asfalto.
El sistema, denominado comercialmente ‘Getrac’, está situado en la línea que pasará por el túnel de base bitubo de 34’6 km del Lötschberg, cerca de Frutigen, infraestructura que la Confederación Helvética ha encargado a la empresa ferroviaria suiza. Concretamente, en la boca norte del túnel se ha colocado un tramo de 700 metros de longitud sobre asfalto, en paralelo a otro construido con balasto, lo que permitirá analizar de una manera objetiva el coste del ciclo de vida de ambos métodos, al mismo tiempo que se garantiza que las condiciones de tráfico, climatológicas, geológicas y de otro tipo son similares.

La colocación de un tramo Getrac en paralelo a otro construido por métodos tradicionales permitirá un análisis objetivo de las características del sistema

Según los expertos, inicialmente la vía sin balasto aporta como ventajas un coste de mantenimiento reducido, disponibilidad mayor de la infraestructura y una vida útil superior tanto de las traviesas como del asiento de la vía.
incidencias cuyo origen sea difícil de determinar y la necesidad de aumentar la frecuencia de los procesos de esmerilado y de sustitución del carril.

Varias capas
La construcción de la vía se inicia con el tendido de un tapiz de asfalto, en varias capas, con espesores de 15, 14’5 y 5 centímetros, respectivamente. La última, muy dura, está compuesta por una mezcla de asfalto y cemento y se coloca mediante sistemas automatizados y bajo criterios muy estrictos: debe ser la más regular para optimizar el rodaje de los trenes y su tolerancia no puede superar los 2 milímetros.