Beatriz Carvajal "Ser actriz es una
carrera de fondo"
 


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Beatriz Carvajal se reencuentra con el teatro con la comedia de Miguel Hermoso, 'Cuentos del burdel'. Tras varios años dedicada a su trabajo televisivo protagonizando series de éxito, la actriz vuelve al ritmo teatral desplegando toda su experiencia.
   
Texto: Roseta Campos / Fotos: J.Abad
 

Cuál es su papel en la comedia 'Cuentos de burdel'?
Interpreto a Rosa una asistenta que trabaja en la casa de un escritor de éxito, interpretado por Miguel Rellán. Se trata de una mujer sin estudios que solo lee los grandes titulares de la prensa gratuita y de alguna manera se imagina lo que pasa en la vida. Sin embargo, su particular manera de ver las cosas es lo que despierta la curiosidad del escritor, hasta el punto de inspirarle en su carrera literaria.
Parece que es un personaje hecho a la medida.
Casi, casi porque la realidad es que Miguel Hermoso la escribió pensando en Miguel Rellán, para el papel de escritor, y para mi, en el de asistenta.
¿Qué siente cada tarde cuando se sube al escenario?
Mucha felicidad, aunque lleve 41 años sobre el escenario.
¿El actor tiene que ser ahora un todo terreno profesional?
Debe saber adaptarse a cualquier medio para realizar su profesión. A mi no me importa en que medio trabajo, sea cine, radio o televisión. Si somos actores tenemos que trabajar todas las posibilidades que nos da la profesión, aunque tengo que reconocer que un escenario de un teatro es el vehículo más directo y más de verdad que hay en la profesión. Es también más sacrificado, pero muy estimulante para un actor.
¿Qué le pide a una comedia?
Que tenga al menos dos lecturas. Una para la gente que quiera simplemente reírse y pasarlo bien, y otra para la gente que quiera llevársela a su casa, después de haber reído y llorado, para pensar más allá de lo que ha visto. Esta comedia en ese sentido es muy digna, porque te puedes reír y también te empuja a reflexionar.
¿Es fácil hacer reír?
Hay personas que tiene más facilidad para hacer reír y quizá yo sea una de ellas. Mi faceta de humorista comenzó cuando interprete hace años una obra de café teatro de Antonio Gala, por cierto, la única de este género que escribió, titulada 'Spain striptease' y en la que hacía un papel muy divertido de chica. A partir de esta obra empezaron a llamarme para hacer papeles humorísticos. Durante 13 años me dedique a ser Beatriz Carvajal humorista, pero luego me salí de este camino, y eso que me iba muy bien.

"La vida y la profesión han sido muy generosas conmigo, porque nunca me ha faltado el trabajo, desde hace ya 41 años"

¿Por qué dejó el humor?
Tenía el presentimiento de que quería ser más feliz y para ello necesitaba seguir la carrera de actriz que empecé con 15 años.
¿Ser actriz y humorista es incompatible?
Digamos que está reñido. Si eres humorista no eres actriz y si eres actriz no eres humorista. Por eso preferí jugármela volviendo al teatro, con la idea de utilizar la posibilidad que tengo para la comedia.
Le salió bien la jugada….
Afortunadamente, al día de hoy no me puedo quejar.
¿Cuál es su personaje soñado?
No tengo ninguno definido, la verdad. Pero tendría que ser un personaje fuerte como Pasionaria que es un personaje que puede contar mucho desde un escenario.
Ha trabajado en varias series de televisión con actores muy jóvenes que triunfan rápidamente. ¿Qué les aconseja a sus compañeros más jóvenes?
Antes las cosas eran de otra manera, empezabas poco a poco y si lo ibas mereciendo te proporcionaban un poco más de trabajo. Ahora, triunfan rápido y eso tiene el peligro de que el fracaso también apareced de una forma fugaz y la torta es muy gorda. Por eso, lo único que les puedo aconsejar es que no se metan en esta profesión sólo por ganar dinero y ser famoso, sino porque lo amen. Y también que tengan paciencia porque esto es una carrera de fondo en la que la prisa es mala compañera.

¿Ha sufrido para llegar hasta donde está?
No. La vida y la profesión han sido muy generosas conmigo, porque nunca me ha faltado el trabajo, pero eso no impide que mire a mi alrededor y vea que es una profesión muy hermosa, pero que a veces es una profesión en la que se sufre, que es muy ingrata y muy difícil.
¿Qué importancia le da a la crítica?
Relativa porque lo importante es lo que estás haciendo y que lo reciba bien el público.
¿Qué le pide a la vida?
Que me quede como estoy.
¿Se puede vivir sin humor?
Bueno, de hecho, hay mucha gente que va por la vida con muy mal humor, pero creo que tomarse la vida con humor es muy sano, porque entre otras cosas sirve para darle la vuelta a la realidad, a lo que te duele.
¿Cuál es su asignatura pendiente?
No soy una mujer muy ambiciosa. Sólo quiero seguir trabajando y tener salud.
¿A qué se dedica en los ratos de ocio?
A mi casa, a la familia, a los amigos, a ir al mercado, a hacer la comida…, vamos que hago lo que todo el mundo.
¿Cómo le gusta la gente?
Llana y que sea de verdad. No me agrada la gente que tiene muchas vueltas.
¿Cuál es su lema en la vida?
Respeta para ser respetada.
¿Y cual es el rasgo más característico de su personalidad?
Sin duda, el tesón.