Restauración de la vidriera de Vialia Estación de Abando de Bilbao
 


cortesía de FreeFind
 
 
   
 
Los 50.000 clientes, que cada día visitan Vialia Estación de Abando de Bilbao, sentirán la ausencia, por unos meses, de un elemento emblemático y muy apreciado: la artística vidriera que preside la cabecera de los andenes de la terminal, que ha sido cuidadosamente retirada para su restauración.
   
Texto: Gerardo Garcia
 

En estos días, la vidriera ha comenzado a ser objeto de una rehabilitación integral, que Adif ha iniciado con el objetivo de mantener el valor histórico artístico de la pieza, según explica el gerente territorial norte de la UN de Estaciones de Viajeros, José Antonio de Bran: "La vidriera ha sufrido los normales avatares del paso del tiempo y de las condiciones meteorológicas, lo que hace necesaria su cuidadosa restauración, ya que su valor histórico y cultural la convierte en uno de los principales monumentos de Bilbao. Su rehabilitación consistirá en una labor completa de saneamiento, de rejuvenecimiento del entramado metálico que conforma su estructura de sustentación".

El mural está compuesto por 301 paneles que han sido meticulosamente retirados, con el fin de trasladarlos a los talleres, para proceder a su rehabilitación integral con métodos tradicionales

La vidriera en su conjunto se sustenta con una estructura metálica formada por pilares y vigas transversales, coronada por una celosía metálica tipo Warren, con forma de arco, que cierra la bóveda que cubre la zona de andenes de la estación.

Respeto al original
Estaciones de Viajeros, adjudicó estos trabajos, por concurso, a la constructora Freyssinet SA con un presupuesto de 352.809 euros y un plazo de ejecución de ocho meses.

La vidriera ocupa una superficie de 251 m cuadrados, con 21'76 m de ancho y 14'59 m de altura máxima, y está llena de una variada gama de colores

Vidriera e historia
La vidriera fue realizada en 1948 en el taller la ‘Unión de Artistas Vidrieros’ de Irún, bajo las órdenes del artista Jesús Arrecubieta, siguiendo bocetos del pintor paisajista irunés Gaspar Montes Iturrioz. Ocupa una superficie de 251 m cuadrados, con una anchura de 21’76 m y altura máxima de 14’59 m. Salpicada por una variada gama de colores verdes, azules, amarillos, marrones, vino y rojos, en ella se representan diversos valores y tradiciones del pueblo vasco, relativos a trabajos ancestrales y a los deportes autóctonos, así como algún rincón simbólico de la villa bilbaína.