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Cocineros que se suben al tren |
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Son caprichos de sus dueños, amantes de la buena mesa y del mundo de los ferrocarriles, una combinación de éxito si atendemos a sus restaurantes, un puñado de locales curiosos donde es posible comer bien mientras nuestra imaginación
viaja en tren. |
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Texto: C. de la Cruz |
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No hay muchos en España, porque resulta una mezcla muy personal: gastronomía y ferrocarril, un binomio que en algunos casos nació desde el sueño de un niño amante de los trenes de juguete. Gracias a esos sueños de la infancia, y a decididas aventuras empresariales, existe en nuestro país una decena de restaurantes que mezclan los mejores platos de su culinaria con decoraciones referidas al mundo de los trenes. Antiguos objetos de estaciones, fotos de trenes de todos los tiempos y lugares, asientos de veteranos vagones e, incluso, el vagón mismo entero y restaurado son la dominante en la decoración de estos establecimientos. Sus dueños son los niños que se hicieron grandes y pudieron cumplir un sueño.
¿Un tranvía de Moscú?
Parece la gélida capital rusa, pero en realidad se trata de la foto de un tranvía en pleno centro de Madrid de hace ya algunas décadas. Éste es uno de los muchos objetos relacionados con el ferrocarril que cuelgan de las paredes del restaurante El Tren Europeo.

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El Tren Europeo (Madrid) nace de un sueño, el que tuvo Francisco José Torres cuando era niño. Además de restaurante, tiene tienda de libros y discos |
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Todo comenzó con un sueño infantil, el del niño Francisco José Torres que ha visto cumplido sus deseos y ahora es propietario de este restaurante que evoca el mundo ferroviario.
Son restaurantes con diferentes tipos de gastronomía y una afición compartida: el mundo de los trenes y los viajes
La propia estructura del local ayudó a montar una especie de túnel donde se distribuyen las mesas y los recuerdos. Entre ellos, los banderines utilizados por los jefes de estación, gorras ferroviarias, fotografías de trenes antiguos, un gran reloj de estación y una colección de maquetas que ocupan un acuario de cristal que incluye piezas como un pequeño rail en bronce conmemorativo del primer tramo de vía ancha internacional en España. |
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La Parada del Compte (Teruel) es una antigua estación de tren reconvertida en hotel-restaurante gracias al trabajo de José María Naranjo y Pilar Vilés |
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En las mesas de El Tren Europeo se puede degustar cocina internacional, desde fondues de queso y cervezas de importanción hasta codillo y lasaña. También posee una tienda de libros y discos y organiza cursos de cata de vinos. (El Tren Europeo. Calle Narciso Serra, 35. Madrid. Tel. 91 501 77 59. www.eltreneuropeo.com).
Del abandono a la sierra de Madrid
En el mismo año que se instauraba la Segunda República en España se construía en los talleres Vers de la ciudad de Málaga un vagón de tren cuya vida útil transcurrió desde aquel 1931 por las vías españolas como parte de un tren correo. Sus andaduras finalizaron unas décadas después en la línea Linares-Baeza como coche de intervención local. Y allí quedó abandonado hasta que en 1989 Benito Celestino Gómez decidió comprarlo para montar un salón-restaurante. La idea no podía ser más complicada.
El más puro estilo Belle Époque
"Las nuevas estaciones son como puertos anclados en tierra, donde llegan trenes en vez de barcos". Así de perplejo se mostraba uno de los miles de invitados que asistieron a la inauguración de la parisina Gare de Lyon, la nueva y fastuosa estación que se levantó en la capital francesa con motivo de la exposición Universsal de 1900.

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