Hace pocos años, Zaragoza estaba rodeada de instalaciones ferroviarias. En poco tiempo, muchas de ellas han pasado a la historia: la estación de viajeros de El Portillo, el taller y depósito de Delicias, y las estaciones de mercancías de Delicias, La Almozara, Arrabal y, pronto, el Centro de Intercambio Modal (CIM).
Para el tráfico de viajeros Zaragoza ahora cuenta con la nueva intermodal de Delicias, además de las estaciones de la nueva red de cercanías.
Las instalaciones de mercancías y mantenimiento de material se agrupan en el nuevo complejo ferroviario de la Plataforma Logística de Zaragoza (PLAZA), en las afueras de la ciudad, y las antiguas instalaciones se han destinado a nuevos usos, como parte de un nuevo modelo urbano más moderno y racional.
Zaragoza Alta Velocidad
El Ministerio de Fomento, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón firmaron el 23 de marzo de 2002 un convenio que supuso el nacimiento de la sociedad Zaragoza Alta Velocidad 2002 (ZAV).
En virtud del convenio, la participación de la Diputación General de Aragón es del 25 por ciento, el Ayuntamiento de Zaragoza tiene otro 25; Adif el 37’5, y Renfe el 12’5 por ciento, en una sociedad que tiene por objeto promover la transformación urbanística derivada de la remodelación del sistema ferroviario en Zaragoza y su entorno metropolitano; gestionar este desarrollo y ejecutar las obras de infraestructura de los terrenos clasificados en el Plan General de Ordenación Urbana como sistema general ferroviario, sujetos a Convenio (estaciones de El Portillo, Delicias, Almozara y Corredor Oliver-Valdefierro), y realizar operaciones urbanísticas en los terrenos no necesarios para el ferrocarril.
Las entidades que integran ZAV sumaron esfuerzos para liderar la transformación de la ciudad -con un ambicioso plan inversor de más de 1.200 millones de euros- financiada a través de las aportaciones de los socios y de los aprovechamientos obtenidos por los suelos ferroviarios liberados, que se incorporan a la ciudad.
Desaparece El Portillo
Por primera vez, los terrenos de la antigua estación de El Portillo han dejado de suponer una brecha entre el centro y el barrio de Delicias. Sus casi 100.000 m cuadrados se recuperan para la ciudad con la creación de un gran parque de 45.000 m cuadrados, una torre para uso terciario, 220 viviendas, entre otros equipamientos.

En el entorno de la intermodal de Delicias, se produce una transformación sin precedentes con el nacimiento de un barrio asociado al Ebro

En este espacio también se encuentra la nueva estación de cercanias de El Portillo, de 600 m cuadrados, reconocible por su cúpula de zinc y sus grandes ventanales que aportan gran luminosidad a su singular interior en forma de prisma.
Nace un barrio
En el entorno de la intermodal de Delicias, se produce una transformación sin precedentes con el nacimiento de un barrio de grandes espacios y asociado al Ebro.
Es una extensión de casi un millón de metros cuadrados, que contará con más de 3.000 viviendas, 300.000 m cuadrados de zonas verdes y más de 100.000 de equipamientos públicos. Su nacimiento es posible por el traslado de las instalaciones ferroviarias de la Almozara y el antiguo taller de material de Delicias.
Es el ‘Barrio del AVE’, en el que destaca la gran Plaza de la Estación, con una superficie mayor que la Plaza del Pilar. También un jardín lineal de más de 25 m de ancho en el que se alternan los espacios ajardinados y pavimentados; un estanque y una fuente cibernética; quioscos y elementos de la Milla Digital, programa innovador impulsado por el Ayuntamiento con el objetivo de favorecer la implantación de actividades relacionadas con la sociedad del conocimiento y las nuevas tecnologías de la información.
El Portillo y la estación de Delicias quedarán unidos por El Barrio Este y el Paseo del Agua que dará lugar, tras la Expo, al Parque Equipado.

Transformación
Con estas líneas y otros tramos existentes, casi nueve km, se forma un triángulo cerca de Plaza que permite la salida y entrada de trenes aunque todavía con algunas limitaciones.
La limitación estriba en que aquellos trenes que deban entrar en Plaza y proseguir hacia el este deben invertir la marcha para salir de nuevo. Esta limitación y, en general la salida por el este desde la plataforma logística ya se ha comenzado a subsanar con la tercera fase de los enlaces ferroviarios del complejo, ya en marcha y cuya conclusión está prevista para 2009.
El objetivo de estas obras es la prolongación por el oeste hasta enlazar con la línea convencional Zaragoza-Madrid. Este enlace de unos 21 km permitirá conectar a la altura de Plasencia de Jalón con la línea clásica Madrid-Barcelona y, un poco antes de Plasencia, conectará en Grisén con el by pass que enlaza con Cabañas de Ebro en la línea de Zaragoza a Castejón, liberando así a la plataforma de su situación de aislamiento relativo que limita la explotación.
Ésta será la culminación de la obra de Plaza y todo su contenido, una instalación de vital importancia para Zaragoza. w