El tractocarril

Mención aparte merece una singular línea férrea utilizada por el ejército español, el Tractocarril, que circulaba sobre vía de 0’60 metros y que utilizaba como locomotora un tractor o camión que, mientras apoyaba sus ejes delanteros en una vagoneta, sus ruedas traseras, motrices, corrían por la explanación existente a ambos lados de los carriles, para conseguir mayor adherencia.

La primera referencia de este modo de transporte es de 1912, aunque hasta 1921 se utilizó de forma esporádica y eventual. En ese año se inauguró el primer tramo de tractocarril entre Tistutin y Dar Drius de 23’5 km de recorrido servido por tres tractores de 50 caballos de potencia y 50 vagones de 4 toneladas de carga.

Su poco estético aspecto y diversas averías, así como la conclusión de la campaña de Marruecos y por tanto la reducción de la necesidad de movimiento de tropas, hicieron que esta forma de transporte fuera abandonado, a pesar de sus ventajas, que le permitían transportar cinco veces más peso que los camiones, a una velocidad que oscilaba entre los 15 y los 25 km/h.